El sello neoyorkino, con fuerte presencia latina, avanza a pasos agigantados y perfila un 2021 con un amplio crecimiento artístico. Qué se trae el label, cómo surge el proyecto y las influencias que le dieron forma.

Cuando las circunstancias de la vida te llevan a un lugar geográfico, en un tiempo específico y te cruza con personas que cuando las conocés generan un punto de inflexión, muchas veces es impensado el resultado de esa coincidencia.

Pero a lxs integrantes de Acacia Baileyana (@acaciabaila) les sucedió dos veces. Las cabezas al frente del sello son de diversas latitudes americanas: Isaac Matus es de 🇨🇴 Bogotá; Andrés León, de 🇪🇨 Quito; y el estadounidense Harrison Sayed, de 🇺🇸 San Francisco.

Se encontraron por primera vez cuando cursaban la universidad en Boston. Y al tiempo se reencontraron en Nueva York, donde decidieron compartir juntxs un departamento (y estudio de trabajo) en Ridgewood, barrio ubicado en los límites entre Queens y Brooklyn.

En conversación con Doctaclub, nos comentan cómo surgió y cómo avanza el proyecto que debió afrontar desde su génesis el batacazo mundial de la pandemia (más en Nueva York, uno de los puntos más críticos).

Sayed y Leon, respectivamente, parte del equipo de Acacia Baileyana.

> ¿Cómo surge la unión entre ustedes y la idea del sello? ¿Cuándo nace Acacia Baileyana y por qué toman el nombre de este arbusto como estandarte?

– Empezamos a producir música juntxs y a tocar de manera dispersa en la ciudad. Decidimos que queríamos buscar una residencia mensual en algún club y pensamos en Acacia como nombre del colectivo que organizaría las fiestas. Hicimos la primera el 1 de marzo del 2020 en el club Jupiter Disco, en Brooklyn. Días después, con el cambio rotundo que el mundo enfrentó y entendiendo que no íbamos a poder organizar eventos, decidimos crear el label como plataforma para conectar con distintos artistas, tal como lo haríamos en los eventos.

En cuanto a la estética sonora, siempre nos ha interesado la exploración de espacios psicodélicos y abstractos dentro de la música. Esta idea influenció en el nombre Acacia Baileyana (NdR: en Argentina se conoce como Acacia mimosa), que es una planta que contiene componentes psicoactivos tales como el DMT. Aparte, es una planta hermosa que llamó nuestra atención visualmente con sus flores amarillas. Nos gustan sus colores.

> Sobre la construcción artística del sello, ¿qué es lo que rescatan de sus respectivas culturas que los llevaron a ponerlos como foco para su catálogo?

– A raíz de ser un grupo de personas diversas culturalmente, lo que en realidad nos une es la curiosidad por apreciar música y experiencias, más allá de las delimitadas por las nociones de nacionalidad o pertenencia sociocultural. Dentro de esto, claro está, que apreciamos las musicalidades provenientes de los distintos lugares de donde venimos cada uno. No vemos esto como el foco de nuestro trabajo, sino más bien como una fuente de inspiración como de las tantas regadas por el mundo.

> ¿Cuántos trabajos vienen lanzando hasta la fecha?

– Desde mayo de 2020 hemos lanzado once trabajos: ocho EPs, un LP, una compilación y un live set de la mano de León, Matük y Lüque (Julian Picado, ingeniero de mastering y artista de Acacia). Pulso, el EP que se lanzará el 5 de marzo, será nuestro doceavo trabajo.

> Están asentados en Queens, un distrito que está siendo considerado desde las últimas décadas como un gran crisol cultural (además de su historia en sí): ¿qué lugar creen que tiene la música electrónica en este contexto?

– Ridgewood crea un ambiente muy diverso. No solo por que lo habita gente de muchas partes del mundo, sino también gente con muchas posturas estéticas. Caminas por la calle y en una misma cuadra puedes ver: punks, hipsters, personas queer, una abuelita italiana o polaca que ha vivido aquí toda su vida, gente de Medio Oriente y, por supuesto, muchxs latinxs.

Hay algunas discotecas cercanas donde la escena underground de la ciudad se gesta de una manera abierta e inclusiva. Nowadays es uno de estos lugares que ha sido un punto clave para presenciar el potencial de la interacción de estos caracteres diversos en un espacio de respeto, expansión y expresión; siendo la música el elemento unificador.

Pulso es el 12º trabajo que lanzará el label y sale el 5 de marzo.

> Nos imaginamos que la escena neoyorquina es demasiada atractiva como para resumirla en pocas palabras. Ha sido un 2020 muy duro en la Gran Manzana con la pandemia: ¿qué cosas consideran que cambiaron para la electrónica local?

– Es muy temprano para entender la totalidad de las consecuencias. Por ahora los espacios radiales o de transmisiones en vivo se han convertido en el principal canal de difusión. Hay un sentimiento general entre la comunidad local que ve el potencial de un renacimiento artístico en la ciudad. Quienes estábamos tratando de darnos un espacio dentro de escenas ya establecidas, tal vez tengamos más que nunca la oportunidad de ser los responsables de este resurgimiento cuando las cosas «vuelvan a la normalidad».

> ¿Cómo ven la presencia de América Latina en el mapa clubbing y artístico mundial?

– Con las limitaciones migratorias que trajo esta pandemia, el «bookiar» a artistas internacionales se vuelve extremadamente complicado. Esto debería ser tomado como una oportunidad de enriquecer las escenas locales. Muchos de los artistas que han logrado atención global lo han hecho gracias al trabajo extensivo realizado dentro de sus respectivas comunidades.

> Llegaron recientemente a radio REA, de acá de Argentina: ¿qué perspectivas tienen para amplificar sus horizontes en los países de nuestro continente?

– Como mencionamos anteriormente, las radios independientes se han convertido en un canal muy importante para descubrir nuevos artistas. El tener un espacio libre de construcciones estilísticas permiten expresar la gran variedad de influencias y corrientes estéticas que forman nuestra exploración musical. Poder brindar dicho espacio, no solo a los artistas cercanos al sello sino también a gente que admiramos, hace hincapié en el deseo de construir comunidades globalistas y múltiples.

> El 5 de marzo se viene «Pulso», su nuevo EP. Los sonidos eclécticos nos transportan a una dimensión sumamente relajante. ¿Cómo fue pensado este nuevo material?

– El corte original de Pulso lo hicieron Harrison (Sayed) y Andrés (León) a principios del año pasado, justo antes de que la pandemia los separara geográficamente. Aprovechando la maleabilidad de instrumentos electrónicos como sintetizadores modulares y maquinas de ritmo, el dúo imprime largas formas musicales a través de improvisaciones extendidas. A la hora de grabar estas tomas, cada uno toma un rol instrumental como si fuese una banda: Harrison toca la bata, Andrés toca el bajo; Harrison hace melodías, Andrés toca acordes; y así.

Este tema trata de estrechar los limites de un motivo musical, disociándolo a través de constantes modulaciones tímbricas y rítmicas para eventualmente regresar a lo que remanece de su forma original.

Después de publicar el primer compilado, Geobender, a finales del año pasado, Acacia decide hacer su primer lanzamiento del 2021 con material de la casa. Aparte del corte original de 18 minutos, el EP cuenta con una reinterpretación sensual por parte del Híper-objeto: Jairo & Brouhaha y la acelerada versión ensamblada por Matük. Cabe resaltar que este EP cuenta una vez mas con la dirección artística visual de Eva Redamonti.

> Para cerrar: ¿qué esperan para este nuevo año? ¿qué proyectos se pueden adelantar?

Estamos muy contentos de empezar el año con dos residencias radiales: una en Internet Public Radio en Guadalajara (México) y otra en la radio insignia de la escena electrónica porteña, Radio Rea. Se vienen mixes alucinantes de artistas que admiramos, así como también de amigos y artistas del sello. Estamos planeando un lanzamiento muy especial para la segunda mitad del año en el cual esperamos también colaborar con artistas de muchas corrientes y diversas estéticas, buscando unir todas estas bajo la sombra del arbusto Acacio.