El Parlamento alemán extendió el pedido del sector al gobierno federal. Qué implica y qué beneficios traerá.

El Bundestag, el organismo parlamentario alemán, derivó la semana pasada la declaración de clubes como centros culturales, lo cuál implica cambios en las normativas locales para con estos espacios.

El pedido llegó por parte de ClubComission y LiveMusikKomission, que nuclean a clubes nocturnos y centros de música en vivo. El 6 de mayo, la comisión de Construcción, Vivienda y Desarrollo de la ciudad de Berlín dio luz verde a la solicitud.

Ahora depende del gobierno federal modificar la ley que reglamenta el uso de edificios y construcciones. Esta decisión será un aval al pedido de protección para mejorar el desarrollo de la diversidad cultural en Alemania, sobre todo por los fuertes efectos de la pandemia. Hasta ahora, solamente Berghain goza de este status.

El trayecto burocrático

En febrero de 2020, el parlamento lanzó el Parlamentarischen Forums Clubkultur und Nachtleben (Foro Parlamentario sobre Cultura de Club y Vida Nocturna), algo similar a lo implementado por el gobierno de Nueva York en 2019.

El foro fue lanzado por miembros de todos los grupos parlamentarios democráticos para garantizar la continuidad de la cultura del club y brindarle apoyo político. Y en términos de derecho de la construcción, los clubes y locales de música apenas habían recibido algún reconocimiento hasta hoy.

Actualmente en la ordenanza sobre el uso de edificios, los clubes se clasifican como lugares de entretenimiento junto con salas de juegos, tiendas de apuestas, cines XXX y burdeles. Esto significa que dentro de la planificación urbana los clubes solo están permitidos en áreas mixtas y centrales, excepcionalmente en en algunas áreas urbanas y totalmente prohibidos en áreas residenciales.

Con este cambio, los clubes con referencia cultural verificable ahora se equiparan a los teatros, óperas, museos y salas de conciertos como instalaciones con fines culturales. El impacto central: frenar la crisis que derivan en cierres y generar un desplazamiento de la cultura club a los barrios marginados.

La comisión parlamentaria del Bundestag trató extender la normativa a todo el país (ClubComission)

No solo es visión cultural: también urbana

Este movimiento para el reconocimiento como tal también busca generar un impacto sobre la urbanidad y la planificación de las ciudades. Por ejemplo, en las zonas más rurales se detectaron mayores dificultades para que las organizaciones pudieran acceder a contar con un espacio propio para sus eventos.

«No les faltan conceptos innovadores, sino espacios y apreciación de sus logros culturales. En la planificación, los lugares estaban reservados para la llamada alta cultura y ahora también incluye a los clubes, lo cuál es de esperar que surjan nuevos espacios en toda Alemania», indicaron desde ClubComission.

En el mismo comunicado, detallan que esto pretende terminar con la falta de transparencia en los proyectos de construcción: «debido a la clasificación de los clubes como lugares de entretenimiento, estos lugares no son particularmente dignos de protección en términos de desarrollo urbano, por lo que ceden a los avances de las edificaciones».

Varias asociaciones avalaron el pedido ante el gobierno berlinés y alemán (ClubComission)

Ante este panorama de desarrollo urbanístico en los centros de las ciudades en particular, los clubes que se veían afectados no podían encontrar ninguna alternativa adecuada por las normativas vigentes y fueron empujados a buscar instalarse en las afueras.

Si bien para los clubes establecidos aún no tienen en claro cómo se los incluirá y definirá normativamente, la declaración como lugar cultural establecido hace que sea más difícil de desplazar al contar con una protección.

«Contamos con que el gobierno federal asuma rápidamente este mandato parlamentario e implemente la enmienda de la ordenanza, especialmente en estos tiempos de pandemia es que necesitamos este paso más que nunca», dijo por su parte Thore Debor, de LiveKomm.