El compilado de la plataforma ofrece 60 tracks producidos por diferentes artistas de todo el país, de los cuales trece son de Córdoba.

El lanzamiento de la segunda entrega de Música Lunar viene con mucho sonido cordobés. Tras la primera presentación en abril de 2019, la plataforma ahora presenta nuevos 60 tracks de artistas nacionales de la escena house y minimal argentina. De ellos, hay trece artistas locales que participan con doce tracks en total.

Según definen, se trata de “una recopilación interminable cuidadosamente seleccionada que revela la escena de la música electrónica argentina en su mejor forma. Una caja del tesoro en la que siempre regresarás y descubrirás gemas eternas”.

Y definitivamente cumple con lo que ofrece. La totalidad de Música Lunar 2 es una impecable oferta de música totalmente novedosa y moderna. Los componentes clásicos del género y las diferentes influencias generaron una composición que resulta en un grandioso aporte a la escena nacional.

Grandes inicios

La primera pista es Ritual Condena, una pieza que dura 6:17 creada por Pedro D’Alessandro. No por nada es el primero en abrir la compilación: demuestra porqué sin dudas es el mayor referente del género en Córdoba y de indiscutida experiencia. Un house de sonidos clásicos, pero con sorprendentes acompañamientos instrumentales.

El track número 6 es Barreyra, una composición conjunta entre Ernesto Ferreyra y Barem. Una pieza de siete minutos y medio con tonos que despierta cierta algarabía al empezar y luego te mantiene en un constante ritmo al compás de los graves.

Tres pistas después, la novena, aparece Furz con Hiss On Hiss marcando el ritmo technero dentro de la representaciones cordobesas. Las vocales repitiendo “hiss on hiss”, junto a otro complemento vocal que ya suena desde los primero minutos, es la distinción de esta conjugación de ritmos muy bien lograda.

Tres al hilo

Las pistas 17, 18 y 19 son una unión explosiva. Lo abre Lucianno Villarreal con HYN907: un inicio donde los beats más potentes van dejando de a poco la intensidad en segundo plano para darle espacio a otros sonidos que fortalecen la identidad del track en una ubicación, dentro del disco, que resultó crucial.

Sigue Heavy Bud, de Prodot, un track largo (dura más de nueve minutos) pero que vale cada uno de sus segundos. La unión entre la base groovera y los diferentes matices que acompañan cada rítmica da una buenísima impronta dentro del triplete cordobés en el orden.

Rigzz (Rodrigo DP) y Knowbru son los creadores de BassBass. Ambos demuestran las influencias que comparten y, a la vez, que les diferencian rítmicamente y que se perciben al oírlos tocar en vivo. Una buena unión de artistas que resultó en una potente pieza.

Sentir el ritmo

Nacho Bolognani aparece en la pista número 25 con Run. La instrumentación con tintes oscuros lo hacen una excelente joya dentro del álbum y dejan muy claras las influencias obtenidas por sus giras europeas.

Dos tracks más abajo, Sauchelli presenta Undertool. El sonido símil a destellos xilofónicos llevan el ritmo y le dan perfecta introducción a las partes más destacadas de la composición durante los cinco minutos que dura.

Ya a la mitad de Música Lunar 2, en la pieza 31 para ser exactos, encontramos Donosti, de Dellacasa. Una base tan sólida como totalmente viajera. Seis minutos de paseo rítmico que no suelta ni un segundo ese groove que te mantiene activos los movimientos de caderas y hombros al bailar.

Armónicos finales

Sobre el cierre del lanzamiento, encontramos en la pista 51 a Brandub, con Conexion, donde el inicio puede despertar nostalgias por los juegos de arcade y el ambient que genera lo hace una pieza fuerte.

Justo detrás de él, Mai Iachetti con Romatik nos presenta una genial composición caracterizada de tranquilos sonidos que nos llevan de a poco a una relajada sesión de house. Hacia la mitad del track se pone interesante: aumenta el ritmo. Los sonidos de cuerdas son un excelente complemento para llevar el paso.

Antes del cierre, Polen se une junto al cordobés Wil Son (Guillermo García) para hacer Come Here, el track 57 de ocho minutos con una base pianística que durante toda la pieza le da un toque sombrío. Una excelente combinación rítmica que ayuda en la tarea del cierre de este lanzamiento que reúne lo mejor de la escenafederal.