En medio de la devaluación que comenzó a acelerarse hace 18 meses, las últimas semanas fueron caóticas: el dólar llegó a subir hasta $10 su valor. Cómo es planificar en un contexto donde reina la incertidumbre.

Cuando rompió la barrera de los $60, el dólar marcó un nuevo récord. Y quedó demostrado una vez más la inestabilidad de la economía argentina y cómo se sigue profundizando la crisis, afectando al bolsillo de lxs más asalariadxs. Ahora, ¿qué pasa en la escena de la música electrónica de Córdoba? Lo mismo que nos preguntamos hace exactamente un año.

La consolidación de la ciudad en el mercado como una de las plazas más importantes obliga a mantener la vara alta en niveles de shows y en lxs artistas que desembarcan. “Pero también va más allá de los DJs, hay otros costos que también son en dólares”, nos indicaron desde la producción de un club de zona norte.

“Nos afecta de lleno, no solamente a nosotros”, dice Matías Fernández AKA Distant a Doctaclub, artista y productor quien junto a María Belén Polanco llevan adelante el ciclo Terrafuria. “A la hora de re-planificar nuestros eventos lo más notorio a simple vista es el aumento de absolutamente todos los costos de producción”, agrega.

Previsión y alternativas

“Tuvimos la suerte de prevenir la situación del país en este año tan caótico y estar preparados para afrontarlo, pero no quita que sea un fuerte golpe para la economía de las productoras más independientes”, reconoce Distant.

Las productoras de eventos más masivos tienen una espalda financiera más aceitada que las de menor tamaño. De igual manera, mantienen su hermetismo sobre cómo trabajan y planifican de cara a los próximos eventos, sobre todo en cómo piensan trasladar los costos al público.

“También viene una tendencia creciente del público y las productoras a valorizar más a el/la artista nacional, viendo cada vez más carteleras con artista nacionales como main y que a los DJs locales en ascenso se les da el espacio para el open y el warm up”, nos indican por su lado Musure Music.

Mientras, muchos apuestan a artistas locales, tanto coterráneos como de talla nacional. Pero acá también aparece otra cuestión: aquellxs que tasan sus contratos en dólares, viviendo en Buenos Aires u otra parte del país, justificadxs por el alcance internacional que tienen.

SHDW & Obscure Shape, la próxima fecha de Terrafuria.

“Si tenemos un artista o producción de alto costo, analizamos la convocatoria, si hay otros eventos masivos en la cercanía, entre otras cosas. Junto a esto hemos encontrado que hay música y talento local que se equipara completamente con cualquier artista internacional”, nos indicó otra fuente consultada.

Musure Music, por su parte, tiene otro forma de respaldarse ante la inestabilidad económica: “no anunciamos eventos a largo plazo, ya que específicamente nuestro modelo de negocio es muy dinámico entre venues y artistas”, nos indicaron desde la productora.

Pero tampoco quedan exentos a revisar sus números permanentemente: “a la hora de planificar, debimos realizar nuevos ajustes por la inflación y el tipo de cambio en la proyección de costos. Este aumento de costos fijos y variables obliga al productor a tener que subir el precio de cada entrada e influye directamente en que baje la demanda de las mismas”.

El precio para lxs usuarixs, otra complicación

Otro productor reconoce que muchas veces es más difícil jugársela por el nombre de cartelera: “no es redituable para un club bajar artistas internacionales o hacer un evento de alto costo, porque la gente no tiene mucha plata para salir o pagar una entrada cara”.

“Una vez que el artista está bookeado (contratado), si el dólar sube y suben el resto de los costos, casi siempre tenés que aumentar el costo de la entrada. Pero solo un poco, porque a la gente no le crece la billetera al mismo ritmo y cuida sus cosas también. Y así hay que ver cómo los convencemos de que vengan al evento: invitaciones especiales, promos, etcétera”, admite.

Jonas Kopp, en el 220 CC (Musure Music)

A su vez, desde Musure también plantearon su visión en este aspecto: “al ser el precio de la entrada más alto, una gran parte del público se encuentra con la necesidad de tener que elegir a qué evento asistir y a cuál no. Ahí es donde influye positivamente a la industria, ya que al tener un público más selecto, las productoras se tienen que esforzar más en mostrar eventos con mayor calidad y se encuentran ante la necesidad de tener que tomar una posición de cooperacion y colaboración entre las mismas”.

Por su parte, Distant agrega: “tratamos de equilibrar lo más posible los costos para afectar lo menos posible al público”. Y a su vez, María resalta: “creemos que nuestro público nos entiende y nos acompaña en el esfuerzo económico de presentar artistas internacionales en un formato club, a un precio razonable”.

“Nuestra idea es no ahogar a nuestros seguidores, los entendemos porque la situación del país nos impacta de la misma manera. No nos hacemos millonarios por nuestros eventos y hacemos un esfuerzo muy grande para seguir con el proyecto”, sumó la productora de Terrafuria.

Cómo sigue la temporada 

“Para lo que queda del año seguiremos la misma línea, teniendo en cuenta que se viene una ola de eventos masivos, muchos y muy grandes. Vamos a usar todo lo que tenemos sin perder el foco en el producto esencial que buscamos”, dice uno de los productores consultados por este medio.

“Para el resto de la temporada tenemos preparados varios artistas de gran peso y calibre en la escena del techno mundial. Creo que nuestro público será fiel al producto. La propuesta siempre es más amigable al bolsillo; y si le sumamos una artística impecable y nuestra energía característica, la vuelve más tentadora”, confía María Belén Polanco.

Y cerró: “a corto plazo buscamos ser el lugar donde la gente olvide esta realidad aplastante que vivimos, y a futuro poner al techno y la música underground en el nivel más alto de Córdoba: federalizarlo”. Esto, en concordancia con el importante rol que ha cumplido el techno en otros contextos sociopolíticos y económicos en el mundo, como en San Petersburgo, Kiev o Georgia.

Desde Musure destacaron una posibilidad que el contexto brinda: “cada vez se da más el espacio de comunicación entre las productoras, pudiendo traer artistas entre organizadoras de varias provincias y afrontar los altos costos en conjunto. Además, se abre la comunicación entre productoras locales, donde muchas buscan la colaboración para no realizar eventos los mismos días, por ejemplo”.