El proyecto llegó de la mano de una organización cultural y se enseñará a estudiantes de primero a cuarto año. Córdoba tiene un antecedente dentro del ámbito educativo público, pero que no continuó.

A través de un proyecto impulsado por la organización Dan-tz (@dantzmusik), las ikastolas (escuelas públicas) del País Vasco suman a la música electrónica dentro de su currículo. La iniciativa alcanza a alumnxs de las divisiones DBH1, DBH2, DBH3 y DBH4, que sería de primero a cuarto año.

Este proyecto de formación en las ikastolas se desprende de Dantz Academy, la articulación académica que tiene la organización. Lo realizan en colaboración con Kultura Eskola de Diputación de Gipuzkoa, el organismo estatal de cultura de la localidad donde comenzaron las enseñanzas.

Dan-tz es un laboratorio y contenedor de proyectos en el ámbito cultural y artístico que tiene como eje la música electrónica y de vanguardia. Tienen ya cinco años actuando en el territorio del País Vasco con diferentes iniciativas y proyectos; como son Dantz Festival, Dantz Point, Dantz Home, Dantz Academy y otros.

Además, han ayudado a ser una referencia en el sector, generando una amplia comunidad de artistas y diversos agentes locales e internacionales. «Desarrollar el conocimiento de la ciudadanía es potenciar la cantera y, por ende, la escena musical del presente y futuro. Nuestra idea es que el público que vaya a nuestro festival, también se forme en Dantz Academy o actúe en un Dantz Point», comentan desde la organización.

Córdoba tiene su hito en esto. Fue en 2019, aunque no se logró darle continuidad a pesar de su éxito.

El antecedente cordobés

En 2019, Córdoba presentó un ejemplo de que la enseñanza de la música electrónica puede salirse de las academias privadas y llegar a la educación pública como parte del engranaje cultural.

Esto sucedió de la mano de Darío Jey (@dariojey_), de la academia Jey Skool (@jeyskool), cuando llevó a cabo un curso gratuito dentro del programa de talleres que se brindaba en el Parque Educativo Este, ubicado en los límites de barrios Maldonado y Campo de la Rivera.

El proyecto inicialmente se pensó para los CPC (Centros de Participación Comunal). Tras llevar la propuesta a la secretaría de Cultura de la Municipalidad, se terminó gestando para desarrollarse en el Parque Educativo.

La convocatoria que generó el taller fue la más alta entre los talleres de artes urbanas que se dictaron entre febrero y marzo de 2019: llegaron a participar hasta quince chicxs en las clases.

Pero esta posibilidad única que se dio dentro de esa articulación académica entre la cultura electrónica y el Estado no prosperó. Desde Doctaclub documentamos esto en un informe especial para plasmar lo que implicó este taller en niñxs y jóvenes que se movilizaron desde distintos puntos de la ciudad para asistir.